· Oct 29, 2017 at 23:46
Me ha sorprendido muchísimo el artículo porque justamente el veterinario junto con el dentista son los centros a los que tiemblo cada vez que tengo que ir porque sé que me dejaré el riñón y parte del pulmón derecho. No sé si los precios son tan elevados debido a los impuestos o a que el dueño paga una miseria a sus trabajadores, pero sí que es verdad que a mi personalmente me parece una exageración lo que cobran. La mayoría de las veces hacen pruebas sin más, cobran visitas una y otra vez aún cuando el error de diagnóstico ha sido suyo y sólo echan un vistazo de escasos minutos. No voy a generalizar, hay quienes actúan contra esto llevando a cabo acciones que mejoran la situación, como una cuota de socio donde incluyen futuras visitas y un descuento en vacunas y medicamentos. Quizá promover un seguro médico veterinario mejoraría la situación, aunque es lo de siempre; el beneficio de unos pocos perjudica a la mayoría.