En melocotonero y nectarino casi el 50% de la producción se exporta. Por ello es importante alargar la vida postcosecha de la fruta de hueso, garantizando su calidad global en el destino final, la cual depende de tres factores principales: la textura, la incidencia de daños por frío y la incidencia de podredumbres. En relación al tercero, el principal patógeno de postcosecha que afecta a la fruta de hueso es del genero Monilinia y está presente en todas las zonas de producción de melocotonero.