Establece las exigencias mínimas de seguridad para presas y embalses, graduándolos por tamaño y por los daños potenciales que puedan ocasionar aguas abajo.
El nuevo reglamento acaba con la doble normativa vigente hasta el momento.
Además, determina los estudios, comprobaciones y actuaciones que el titular debe efectuar en cada una de las fases de vida de la presa.
Establece las exigencias mínimas de seguridad para presas y embalses, graduándolos por tamaño y por los daños potenciales que puedan ocasionar aguas abajo. El nuevo reglamento acaba con la doble normativa vigente hasta el momento. Además, determina los estudios, comprobaciones y actuaciones que el titular debe efectuar en cada una de las fases de vida de la presa.