El peral es el frutal con mayor superficie en La Rioja y la psila (Cacopsylla pyri), su principal plaga. La desaparición de materias insecticidas, el empleo de reguladores de crecimiento y el abuso y mal uso de los existentes provocaron el aumento de esta plaga desde los años 70, cuando pasó de ser secundaria a una principal y a convertirse en un verdadero quebradero de cabeza para los agricultores.
Uno de los sistemas que se está utilizando en la última década en La Rioja, como alternativa o complemento de los tratamientos fitosanitarios, es la suelta de depredadores naturales de la psila. Los antocóridos, Anthocoris nemoralis, introducidos precozmente y con liberaciones periódicas en campo, resultan una buena estrategia para su control.
Homóptero de la familia Psyllidae. Constituye uno de los principales problemas del peral en los últimos 6-7 años. Presenta entre 5-7 generaciones anuales.
Adulto: tiene el aspecto de una pequeña cigarra de 2-3 mm de longitud. Las alas son traslúcidas. Los adultos invernales se distinguen de los estivales por su mayor tamaño y coloración más oscura. El adulto recién evolucionado tiene un color verde claro. Los machos presentan al final del abdomen una pieza en forma de gancho orientado hacia arriba.
Huevos: alargados, de 0,3 mm de longitud y 0,15 mm de ancho. Su color pasa del blanco a amarillo claro y naranja durante su evolución.
Ninfas: Pasa por 5 estados larvarios (N1-N5). Las recién nacidas son de color amarillo claro, adquiriendo una tonalidad verde oscura conforme se desarrollan, apareciendo los muñones alares. Su tamaño crece desde 0,5-2 mm.
23 de enero de 2025. Aviso nº 1. CSCV