La autotoxicidad en la alfalfa se manifiesta en el laboratorio por un descenso de la germinación y vigor de las plántulas, pero puede no manifestarse en el campo, si entre el alzado de un alfalfar viejo y una nueva siembra, se deja un intervalo de tiempo sin cultivar alfalfa.
En el presente trabajo se evalúa el efecto autotóxico en condiciones de campo del valle medio del Ebro, durante 2009-2013. Se ensayaron tres intervalos de tiempo entre alzado y siembra: 15 días, seis meses y un año. Se evaluó la implantación, la producción y el contenido en proteína bruta del forraje.
Los resultados mostraron una menor implantación cuando el intervalo de tiempo fue de 15 días y seis meses. La producción de forraje se redujo cuando el intervalo fue de 15 días, pero solo se manifestó el primer año en los restantes intervalos. La autotoxicidad no afectó al contenido en proteína bruta del forraje. Los resultados sugieren que la autotoxicidad de la alfalfa puede no suponer un impedimento para el establecimiento de nuevos alfalfares, si se mantiene al menos un intervalo de un año, en las condiciones de cultivo del experimento.