Es una enfermedad de cuarentena, la más grave que afecta a los frutales de pepita (Pyrus, Malus y Cydonia) y a otras rosáceas ornamentales como Cotoneaster, Pyracantha y silvestres como Sorbus o Crataegus. Producida por la bacteria Erwinia amylovora, originaria de EEUU, y que apareció por primera vez en Europa en 1957 en el sur de Inglaterra, extendiéndose desde entonces desde el norte al sur de Europa estando presente en la mayoría de los países del arco mediterráneo (Francia, Italia).
Hiberna en los chancros de troncos y ramas, activándose en primavera con condiciones climáticas favorables, humedad alta (>70%) y temperaturas suaves (20-25ºC), provocando nuevas infecciones a través de las flores y brotes en crecimiento. La enfermedad progresa desde estos puntos de entrada a toda la planta en sentido descendente. Existe una marcada sensibilidad varietal en peral, citándose como muy sensibles Abate Fetel, William´s, Passa Crassana, Limonera y Blanquilla. En Extremadura se ha mostrado muy sensible el membrillero. La diseminación o transmisión de la enfermedad puede producirse mediante material vegetal de reproducción o multiplicación infectado, lluvia, viento y riego por aspersión, vectores naturales como pulgones, abejas o pájaros e instrumentos de poda y otros útiles de trabajo.
El Centro de Sanidad y Certificación Vegetal #CSCV del Gobierno de Aragon
participa en la semana cultural de Morata de Jiloca. A las 7 de la tarde, en el ayuntamiento, se abordará el tema: El fuego bacteriano. Actuaciones durante la convivencia.
Investigadores europeos de Suiza y Alemania han desarrollado nuevas variedades de manzanos resistentes a la enfermedad del fuego bacteriano, también conocida como tizón de fuego.
El Departamento de Agricultura de la Generalitat ha informado hoy de la aparición de nuevos focos de fuego bacteriano, una enfermedad que afecta a perales y manzanos, en la demarcación de Lleida, en zonas cercanas a Aragón.
Después del periodo de recolección la mayoría de los agricultores han seguido las recomendaciones dadas para combatir la enfermedad del Fuego bacteriano. La eliminación de órganos afectados, asi como el arranque de variedades más sensibles como Etrusca, Castell o Premier Delbal, han contribuido a ello. Ante el nuevo periodo otoñal recomendamos una serie de medidas para seguir controlando la enfermedad.
El Departamento de Agricultura ha informado de que se ha detectado un nuevo foco de fuego bacteriano en Seròs que, con 12,5 hectáreas de afectación, es el mayor foco inicial de esta enfermedad que afecta a los árboles frutales detectado en los últimos 15 años Lleida.
Boletín nº 4. CSCV